martes, 26 de junio de 2012

Mineros asturianos: Héroes de la clase obrera



La lucha minera ha sido siempre, en Asturias, uno de los referentes a lo que lucha obrera se refiere.
Son famosos los conflictos que se produjeron en 1934 entre los mineros y el ejército, y las huelgas generales que hubo durante el Franquismo.
Pues los mineros vuelven a estar en pie de guerra, ante los recortes del Gobierno del PP (quién si no), que amenaza con acabar finalmente con el sector.
Es cierto que la minería española sobrevive gracias a subvenciones, y que el carbón español no es rentable. De hecho, existía un plan, acordado con los mineros, para liquidar las minerías no rentables en 2018. Pero el gobierno del PP, sin consultar a nadie, como suele ser su costumbre, de acabar con la industria del carbón seis años antes.
Los mineros comenzaron la huelga en mayo, con encierros y cortes de carreteras. Ante el silencio de los medios españoles, se producían los primeros enfrentamientos con la Guardia Civil.
La lucha de los mineros se recrudecía poco a poco: en algunas ocasiones, los mineros consiguieron hacer retroceder a los guardias civiles.
Las jornadas de los mineros durante la huelga indefinida transcurrían así: tras cortar una carretera principal, iban retrocediendo hasta su pozo. Allí, se enfrentaban a los agentes de seguridad con piedras, tirachinas y lanzacohetes con cohetes pirotécnicos utilizando las señales de tráfico como tubos… a veces eran expulsados, con gases lacrimógenos y pelotas de goma, y otras veces los hacían retroceder.

Y, mientras tanto, los medios seguían sin decir ni mu. La presión policial seguía aumentando, lo que provocó que los mineros se organizasen en una especie de guerra de guerrillas.
También se convocaron manifestaciones en Madrid, que acabaron en cargas y detenciones injustificadas por parte de los antidisturbios.
Se convocó una marcha minera desde todos los pueblos mineros de España hacia Madrid. Planean llegar el 11 de julio.
Las imágenes de los mineros en lucha, nos evocan recuerdos del pasado. Cada vez más, se han convertido en un símbolo, de la lucha que, en muchos casos, debería ocurrir y no es. Muchos admiran a los mineros porque ellos sí se atreven a pelear por lo que consideran suyo.
Sólo queda desearles toda la suerte a los mineros, para que ganen en su lucha y consigan, por lo menos, una victoria para los más despreciados en este país: los trabajadores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario