viernes, 13 de abril de 2012

14 de abril de 1931: La Segunda República (1ª Parte)

Como decía en otro artículo de este blog, España es un país que, tradicionalmente, ha sido monárquico. Sin embargo, hubo un período en que nuestra nación en que no hubo más que ciudadanos iguales gobernándonos.
Quizá este sea el único período de la historia de España en que el pueblo ha tomado las riendas del poder, en contraste a una larga cadena de reyes, eclesiásticos y aristócratas. Fue el momento de auge del movimiento obrero, ya que tanto el socialismo, el comunismo y el anarquismo tuvieron sus momentos de gloria.
Por el otro lado, el violento final de este período de nuestra historia sería una premonición del triste futuro que le esperaba a Europa. La posición izquierdista de la República le valió la indiferencia de los países occidentales, y la animadversión de los países fascistas como Alemania e Italia. Todo esto le valió su final.
Veamos un resumen de la historia de la Segunda República:
Historia
Antecedentes
Desde 1923, España estuvo gobernada por un dictador, Miguel Primo de Rivera. Fue un intento casi a la desesperada del rey Alfonso XIII por mantenerse en el gobierno, que después de sucesos como los de la Semana Trágica o la Huelga del 17, se tambaleaba. Primo de Rivera consiguió reprimir al movimiento obrero y a los nacionalistas. Pero no duró para siempre.
En 1930, Primo de Rivera es obligado por el rey a dimitir. Se impuso una nueva dictadura, la Dictablanda, que optó por el aperturismo, pero sólo consiguió acelerar la decadencia. En abril de 1931, se celebraron elecciones municipales. La novedad era que los republicanos podían presentarse como candidatos. Al ver que habían conseguido la mayor parte de los votos, hubo una especie de revolución, que empezó en Éibar, Euskadi, y en la que en los ayuntamientos de todo el país se declaró la República Española. Ante esta avalancha, Alfonso XIII optó por huir del país el 14 de abril. El mismo día, en la Puerta del Sol, Madrid, se declaraba la Segunda República Española.
La república
El gobierno provisional, comandado por Niceto Alcalá Zamora, promulgó la Constitución del 31, la más avanzada hasta la fecha, y quedaron instaurados los derechos fundamentales.
El 28 de junio del mismo año, se celebraron las primeras elecciones libres en la historia de España, saliendo elegida la coalición socialista-republicana, formada por el PSOE, AR, los radicales, etc.
Este grupo promovió reformas profundas del país, referidas al ejército, la Iglesia, la tierra, la educación, los derechos de la mujer, etc.
Durante 1931 y 1932, estas reformas se llevaron acabo con lentitud, lo que produjo un malestar general en la población.
En enero de 1933, este malestar se hizo sentir, en forma de revoluciones comunistas libertarias por todo el país. Estas protestas y revueltas fueron durísimamente reprimidas por las fuerzas del orden, y acabaron produciendo la dimisión de Azaña como presidente del gobierno. En noviembre de aquel año se celebraron elecciones generales, en las que todos los partidos de izquierda sufrieron una caída tremenda, sobre todo el PSOE. Salió elegida la CEDA, un partido de derecha, que englobaba a capitalistas, monárquicos, liberales moderados, e incluso llegó a simpatizar con el fascismo.
Esto sólo consiguió empeorar aún más la situación, pues mucha gente se oponía al nuevo gobierno, ya que pretendía revocar las reformas hechas hasta entonces por el gobierno de Azaña. Nuevamente, se producen altercados parecidos a los de enero en diciembre,y también fueron duramente reprimidos.
La oposición al gobierno esta vez fue abierta, produciéndose manifestaciones y huelgas casi constantemente.
La gota que colmó el vaso ocurrió en octubre. Tras una huelga general de la UGT, y los altercados que se produjeron, en Cataluña y Asturias se proclamaron estados independientes de la República. Lluís Companys, presidente de la Generalitat, fue encarcelado,acabandocon el pronunciamiento en Cataluña. Pero en Asturias las cosas no serían iguales. Se proclamó una república socialista en Asturias, y se procedió a la colectivización de las tierras.
El ejército finalmente entró en escena al mando del general Franco, y masacró durante varios días a los revolucionarios, produciendo miles de muertes.
Así, la oposición quedó destruida y en muchos casos encarcelada, siendo 1935 un año de relativa paz.
Pero los partidos de izquierda decidieron contraatacar. El PSOE, el PC, UR, IR, e incluso la CNT-FAI y el                  
POUM, de manera menos explícita, se unieron en el Frente Popular, para hacer frente a la CEDA.
El 16 de febrero de 1936, tras las elecciones generales, consiguieron finalmente la victoria, y se formó un nuevo gobierno de izquierda, con Azaña sustituyendo a Zamora como presidente de la República, dispuesto a reanudar las reformas empezadas en el 31. Sin embargo, tantos años de agitación habían cambiado España: un clima de violencia se había adueñado de las calles, en las que había numerosas batallas campales entre comunistas y falangistas, y una izquierda, en contra de las apariencias, más dividida que nunca, que empezaba a luchar entre sí misma.
Todo apuntaba a que algo saldría mal.
(Continúa en la 2ª parte)

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