sábado, 14 de abril de 2012

La Segunda República: 2ª Parte: La Guerra Civil

La violencia en las calles llegaba  a ser insostenible. Durante la primavera de 1936, hubo decenas de muertos por enfrentamientos entre falangistas y otros grupos de la izquierda (comunistas, socialistas, anarquistas). La población había sufrido un terrible desencanto con la República, pues en muchos casos había resultado tan represora como el régimen anterior, con el empeoramiento debido a los enfrentamientos abiertos entre los grupos ya mencionados. Cinco años después de nacer, la Segunda República parecía a punto de desmembrarse. Además, el ejército, con personajes como Mola, Franco, o Sanjurjo amenazaba también con sublevarse.
Sólo Azaña pensaba que podría haber una salida pacífica. Después de una crisis de gobierno, Azaña dimitió como Presidente del Gobierno y se convirtió en Presidente de la República.
Sólo faltaba una chispa que hiciera saltar el polvorín en que se había convertido España. El 12 de julio, José del Castillo, militar de izquierdas, por los derechistas, un grupo de personas de izquierda, compañeros del militar o de las juventudes socialistas, asesinan en venganza a José Calvo Sotelo, principal dirigente de la oposición del Frente Popular, y simpatizante con el fascismo.
Los militares, finalmente, usaron como excusa el asesinato de Calvo Sotelo y, el 17 de julio, las tropas se alzaron en Marruecos y algunas zonas de la Península, dando comienzo a la guerra.
La Guerra Civil Española
El 19 de julio se produce la Revolución Social, una respuesta de los sindicatos y algunos partidos (CNT-FAI, UGT, POUM, etc.) al levantamiento del ejército. En gran parte de la Península, las milicias de izquierdas consiguen parar al ejército, siendo de mayor importancia en Cataluña, donde la CNT se hizo con el control de Barcelona y el resto de la región, y marchó al frente de Aragón para liberar Zaragoza.
Tras la respuesta de los sindicatos, el Ejército se preparó para una guerra larga. Al ver peligrar su empresa, pidieron ayuda a sus posibles aliados, y se les unieron la Alemania Nazi, la Italia Fascista y la Falange. En contrapartida, la República pidió ayuda a las potencias occidentales, pero el Reino Unido y Francia se negaron a ayudar a los comunistas, por lo que tuvieron que recurrir a la Unión Soviética. Esta aceptó, pero la ayuda sería velada e insuficiente.
Poco después de empezar la guerra, Sanjurjo muere, quedando sólo Mola y Franco en el mando del nuevo gobierno golpista (y, ahora, fascista).
El primer objetivo de los golpistas fue unir los frentes de Andalucía y de Castilla. En agosto de 1936, Franco unifica los frentes, y en ese momento comienza la represión: en Badajoz, 4000 personas son fusiladas por ser sospechosas de izquierdistas. Y lo mismo en muchos pueblos del país.
En octubre el gobierno republicano unificó a las milicias en el llamado Ejército Popular, Esto fue la peor decisión que pudo tomar la República, pues la mayoría de los republicanos decidió abandonar el frente porque se negaba a servir en un ejército regular.
El resto de la guerra se podría resumir en un retroceso constante de los republicanos, que consiguieron mantener Madrid, pero perdió terreno en todos los demás frentes. Cayeron San Sebastián, Bilbao, Oviedo, Gijón, y cayó Aragón. Sólo Castilla la Nueva, Valencia, Cataluña y Murcia seguían siendo republicanas.
Durante estas "conquistas" de los fascistas Mola murió, quedando Franco sólo en el gobierno de la España Fascista. Se produjeron atrocidades como el Bombardeo de Guernica, y muchos fusilamientos por toda la zona sublevada de izquierdistas y otros opositores al nuevo régimen de Franco.
Cataluña acabó cayendo en 1938, tras la Batalla del Ebro, la única ofensiva que harían los republicanos y un largo bombardeo de Barcelona, y el gobierno de la República se colapsó. La mayor parte huyó a Francia, México o la URSS. El 1 de abril de 1939, las tropas fascistas dieron por acabada la guerra.
Se llevó entonces una "limpieza"de izquierdistas y de demócratas en general, que tuvieron que huir o verse expuestos a años de cárcel, trabajos forzados, o, incluso, de fusilamientos. Por todo  el país aparecieron campos de concentración, donde estaban encerrados los "rojos". De esta forma acababa el sueño de la Segunda República, quedando el país empobrecido y en ruinas, y con una dictadura que destruyó todos los avances que se habían hecho no sólo con la república, sino desde tiempo atrás. La Iglesia recuperaría todo el poder y los tecnócratas gobernaron el país durante casi 40 años.
Cometario
Se suele tener la Segunda República como un período convulso, que acabó provocando una guerra. Pero la Guerra Civil y la República no tiene nada que ver. El 14 de abril de 1931, España era un país antiguo, con más curas que universitarios, y más jornaleros analfabetos que habitantes de ciudades. El 18 de julio de 1936, España era un país moderno, con educación pública, sufragio universal, derechos del trabajador, etc.
La República trajo modernidad al país, y, aunque el Franquismo paró un poco este avance, hoy en día aún notamos los avances que se hicieron en aquella época.
Quizá, dentro de poco, los españoles nos demos cuenta de no necesitamos a un rey (y mucho menos un Bogbón) para gobernar el país.

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