Ayer saltó la noticia: 11 años de inhabilitación al juez Baltasar Garzón por abrir el Caso Gurtel e intentar juzgar los crímenes del Franquismo.
Desde hace ya un tiempo, últimamente más aún, he sospechado que la llamada ''Democracia Española'', que empezó al acabar la Transición, después del Franquismo, no era tan demócrata como dicen los medios.
Realmente, no me ha sorprendido mucho la noticia. Como mucho, me ha hecho perder un poco más la fe que tenía en la Justicia Española.
Y es que el caso de Garzón es mucho peor de lo que parece: un grupo de jueces, que en teoría deben ser imparciales, han condenado a un compañero por meterse con quien no debía. En parte es a causa de la Trama Gurtel, como parece obvio, pero, en realidad, ha sido por su otro caso abierto. Sí, el de los crímenes del Franquismo. Y es que resulta vergonzoso que en un país europeo moderno, ni siquiera se pueda hablar de intentar castigar a una de las dictaduras más largas y sangrientas que ha habido en el mundo. Imaginaos la misma situación en Alemania: un juez alemán, muy eficiente (es alemán) con su mercedes y su cerveza intenta castigar crímenes de la Alemania Nazi contra judíos y oponentes al régimen. Para sorpresa de los europeos y del resto del mundo, poco después es inhabilitado por sus compañeros y su carrera se va al garete.
Y es que si Franco y el tema son tan innombrables es por una causa clara. Es porque Franco murió en 1975, pero su sistema no lo hizo. La justicia y ciertas partes de la política siguen siendo tan franquistas como en 1975. Muestra de ello son los halagos en los que el país se ha deshecho con la muerte de Fraga, un franquista empedernido que en su día prometió hacer todo lo posible para que los trabajadores volvieran a andar en alpargatas.
Como si fuera poco, Gallardón ha salido hablando de que este es un buen ejemplo de una Justicia despolitizada, lo que parece un poco estúpido ya que el juez condenado es, en todo caso, del partido de la oposición, el PSOE.
Yo no sé si el señor Baltasar Garzón es un juez ejemplar, o si es buen juez incluso, porque yo no soy quién para hablar de Derecho. Pero lo que ese hombre ha hecho, no sólo meterse en asuntos de justicia españoles que quedaban pendientes, sino en Argentina y otros países de Sudamérica, es algo que no muchos han hecho, y sólo por eso me causa respeto, cosa que los jueces de este país no consiguen.
De todas formas, mientras los españoles siguen entretenidos con el caso de Contador, y con la burla (que en mi opinión no es tan grave, pues los mismos que hacen el programa han dicho que ellos se ríen así de todo el mundo) de los franceses de Canal +, se castiga a una persona que sólo ha intentado hacer justicia de una vez por todas en este país.
En fin, como dicen los extranjeros que tan contentos están con superpoblar nuestras costas en verano, Spain is different, y cañí y olé.

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