Estas últimas semanas, gran parte de Internet fue un clamor contra la ley S.O.P.A., que, para la mayor parte de la opinión pública, es sólo una ley contra la piratería en Estados Unidos. Otros son un pocos más entendidos y se dan cuenta de que puede atentar contra la libertad de expresión. Por otra parte, muchas páginas web se oponen debido a que podría afectar a su negocio.
Pero la realidad de todas estas leyes es más oscura: todas son intentos del gobierno de Estados Unidos para, en la práctica, controlar Internet.
No soy muy dado a las teorías conspirativas, pero en este caso la acepto: Estados Unidos se ha dado cuenta de la potencialidad de Internet, primero en la Primavera Árabe, después en España y más tarde en su propio territorio con el Movimiento Occupy Wall Street, y quieren cortarlo.
Y es que han visto que sobre todo las redes sociales como Twitter y Facebook son unas herramientas muy buenas para planificar protestas y crear manifestaciones de la nada, y en un principio les pareció bien, pero cuando pasó en su territorio ya no les hizo tanta gracia, y quierenque Internet vuelva a ser como antes, cuando sólo era un medio de entretenimiento.
Y es que hay muchas páginas, muchos blogs, que hacen un bombardeo masivo de información independiente sobre protestas y movimientos de leyes dentro del país, y son leyes como la S.O.P.A. o el A.C.T.A. podrían se cerradas sin previo aviso. No es más que la censura en versión moderna.
Por otro lado, hay otro motivo que la gente en general sí ha entendido de que este conjunto de leyes tengan tanto éxito.
Desde hace ya un tiempo, las industrias del cine y de la música se han visto amenazadas por la aparición de la mal llamada ''piratería'', que, por si alguien no lo sabe, consiste en COPARTIR archivos de vídeo o música con otras personas a través de Internet. Y la industria, en vez de haber intentado explorar esta nueva vía, se ha dedicado a protestar y a subir los precios, lo que ha empeorado su situación.
Claro que la piratería ha perjudicado a la industria discográfica. Pero lo ha hecho de la misma manera que la industria automovilística afectó a la de los carruajes, o la de las bombillas a las de las lámparas de aceite. La posición de estas industrias es la del inmovilismo: hacer lo menos posible para seguir ganando dinero, y es mucho más fácil tirar de los hilos en Washington, aprovechando la situación política debido a la crisis, que intentar reinventarse y tener que esforzarse.
En definitiva, el motivo principal para oponerse a las leyes contra piratería y violación del copyright (S.O.P.A., P.I.P.A., A.C.T.A. y la versión española, la Ley Sinde), es la de mantener los derechos por los que tanto hemos luchado y que quieren aprovechar para borrarlos y desecharlos, y que debemos usar para realizar los cambios que este mundo enfermo necesita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario