La TDT fue, en su día, muy publicitada. Era la ''televisión moderna'', la del siglo XXI. Esto supuso que aparecieran más canales, entre los que incluía uno muy famoso actualmente, Intereconomía.
Se ha hablado mucho de este canal que se llama a sí mismo conservador: unos a favor, otros en contra.
Pero el caso es que, en nuestro país, hay libertad de expresión. Por eso no estoy de acuerdo en que haya que cerrar la cadena, que es lo que algunos dicen, y es porque vulneraría ese derecho, que debe ser casi sagrado.
Eso no significa que esta cadena no sea totalmente repugnante, no tanto por sus ideas como por su forma de expresarlas, mintiendo e insultando.
Y es que, si el canal es famoso, es por decir cosas como, por ejemplo, que en África no se deben usar condones porque no tienen cortauñas, que el 11-M fue provocado por el PSOE, que el 15-M está formado por etarras, etc. Lo malo de esto no es que se posicionen a favor o en contra de las noticias que dan, lo malo es que mienten y distorsionan la realidad. Lo mejor que se puede hacer es ignorarlos y no dejarse influenciar contra ellos, porque mediante demagogia saben volver las tornas muy fácilmente, como se vio en mayo del año pasado con los indignados.
El problema de Intereconomía es que es claramente franquista, por mucho que se poscionen de lado del PP. Realmente me parece bastante triste que, después de 37 años, los franquistas sigan teniendo una parcela de poder tan grande.
Pero esto es algo que debemos asumir: España sigue siendo franquista tantos años después. Y esto es por lo que debemos luchar, para que haya una democracia real en este país, sin rastros de dictadura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario