martes, 21 de febrero de 2012

Los sindicatos: donde digo Digo, digo Diego.

Hace unos días, el 19 de febrero de 2012 hubo una gran protesta de los sindicatos mayoritarios en España (CCOO, UGT) en contra de la reforma laboral del gobierno popular.
Recordemos cuándo fue la última vez que pasó eso: el 29 de septiembre de 2010.
Ha pasado un año y medio desde que los sindicatos salieron a la calle y después nos vendieron, al pactar la reforma laboral anterior (de los socialistas), a pesar de que en el contexto del 15-M hubo un número igual de ciudadanos en la calle, ellos se mantuvieron al margen.
Pero, ¿quiénes salieron a la calle con los sindicatos? Algunos eran del 15-M, otros realmente protestastaban en contra de la reforma laboral, pero, creo que se puede decir (no lo sé con seguridad) que la mayor parte de los manifestantes eran funcionarios o liberados sindicales. Y es que desde que los señores Méndez y Toxo nos vendieran para seguir cobrando del Estado, su popularidad ha caído enormemente. Bastaba sólo mirar Twitter durante aquel día para saber de este hecho: #19F era el segundo hashtag en España, cosa que tiene bastante mérito, de no ser porque el primero era #19FueraCCOOUGT.
Los únicos que siguen apoyando a los sindicatos son estos grupos ¿y por qué? Porque pertenecer al sindicato les permite vacaciones a unos y mantener los beneficios a los otros.
A pesar de todo, muchas personas de las que se manifestaron aquel día estaban allí por un buen motivo: no quieren ser esclavos de los empresarios. Y es que en eso consiste la reforma laboral: recortar, recortar, y bajar sueldos. Otra cosa es que los sindicatos salgan a la calle por miedo a perder su puesto fijo (y muy bien remunerado).
El hecho de que los sindicalistas saquen a la gente a protestar no es una excusa para no colaborar con ellos; las razones para hacerlo son más que suficientes, porque si se diera que sindicatos y ciudadanos llegaran a un acuerdo, el gobierno estaría en seria amenaza. Por eso, al menos en Madrid, el movimiento de los Indignados acordaron formar un "bloque crítico". Esto significa que los indignados madrileños han marchado AL LADO de los sindicatos, no CON ellos. Las razones son el desacuerdo que existe entre ambos, debido a las anteriores políticas ya mencionadas de CCOO y UGT. El objetivo del 15-M es obvio: usar a los sindicatos para que sirvan de apoyo en protestas mayores. Porque esto ha sido sólo el principio. Los sindicatos sólo pararán cuando les aseguren el puesto. Y mientras tanto, podríamos aprovechar para realizar los cambios que España necesita.


No hay comentarios:

Publicar un comentario