| Última viñeta de Manel Fontdevilla, que publicaba diariamente en el diario. |
Cabe preguntarse: ¿por qué nadie quiso poner dinero para un periódico nacional y progresista, cuando hay tantos periódicos y canales de televisión conservadores, y algunos incluso rozan la ilegalidad?
La razón es muy simple. Los medios de comunicación en España, excepto unos pocos islotes de progresismo, son muy conservadores. Y es que las personas que tienen cierto poder económico en este país son franquistas o conservadores, por lo menos.
El diario fue un ejemplo de intento de imparcialidad en cuanto a la información. Es verdad que caso de política interior, se posicionaba de parte del PSOE y en contra del PP, pero no intentaba manipular ni distorsionar la información como los medios del TDT Party. Además, su forma de cubrir tanto los sucesos del 15-M, como sus críticas hacia la corrupción y su apoyo a Baltasar Garzón son únicas en los medios españoles.
Seguramente, a más de uno le habrá encantado la noticia de que el único periódico que ha tenido la valentía de llamar imparciales a los medios en general, sus compañeros, ya no exista.
A pesar de todo, nos queda un flaco consuelo y es el de que su edición digital seguirá emitiéndose, por lo que podremos seguir leyendo noticias en su web.
Sólo queda decir adiós a Público y esperar que, con el tiempo, aparezca otro diario que puede contrarrestar al clima de manipulación mediática actual. Hasta siempre.
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