Las grandes protestas a lo largo de la historia, suelen ser a partir de hechos, que, al principio, parecen insignificantes. El ejemplo más reciente es el de el joven que se quemó a sí mismo en Túnez y acabó provocando una serie de protestas y revoluciones cuyo eco seguimos sintiendo por todo el mundo más de un año después.
Pues bien, este hecho aparentemente insignificante ocurrió el 15 de mayo del año pasado. Una protesta mediana, de aproximadamente medio millón en todo el país, acabó convirtiéndose en las mayores protestas que ha vivido el país en muchos años.
A pesar de todo, la protesta se fue apagando a partir de septiembre, con la excepción de la gran protesta global del 15 de octubre, que sacó a medio millón de personas a la calle sólo en Madrid.
Pero no fue exactamente así: durante el otoño y el invierno, los estudiantes, los funcionarios en general y el personal sanitario en particular fueron los protagonistas de nuevas protestas sobre todo en Madrid, Cataluña y Valencia.
Una de esas protestas estaba ocurriendo en el instituto Lluis Vives en Valencia. Protestaban básicamente porque los recortes en educación la Generalitat Valenciana no podían pagar ni la electricidad ni la calefacción.
La protesta fue primero de estudiantes, y luego se les unieron padres y estudiantes.
El miércoles 15 de febrero hubo una carga contra los estudiantes que protestaban en la calle, y en la que un estudiante fue detenido. Al día siguiente, hubo una protesta mayor y una nueva carga, en la que algunos estudiantes resultaron heridos y hubo detenidos de varios institutos. Como resultado de estas nuevas cargas, las protestas siguieron aumentando a lo largo de la semana,
Finalmente, el lunes 20, la protesta era demasiado grande como para que las fuerzas de seguridad lo permitieran, y la manifestación pacífica fue duramente reprimida. Los antidisturbios se cebaron contra los estudiantes, provocando muchos heridos y disturbios hasta bien entrada la noche.
Realmente no sorprende demasiado el hecho de que la Policía reprimiese violentamente una protesta pacífica, pero lo que sí generaron polémica fueron las palabras del jefe superior de policía de Valencia las siguientes palabras:
"No es prudente, desde el punto de vista de la táctica policial que yo le diga al enemigo cuáles son mis fuerzas".
Los estudiantes son el "enemigo". Suenan a palabras propias de un estado no demasiado democrático, de hecho recuerda mucho a la época del Franquismo, cuando se producían protestas estudiantiles que eran reprimidas también de forma salvaje.
El caso es que al día siguiente hubo manifestaciones masivas en todo el país, con miles de personas en Madrid, Valencia, Barcelona, Murcia, etc. Al día siguiente, 22 de febrero, se producen nuevas protestas en Valencia.
Esto no ha hecho nada más que empezar. Probablemente esto que estamos viendo es la consolidación del movimiento estudiantil en España, y esperemos que haya venido para quedarse.
Parece que todo coincide de repente; después de algunos meses con manifestaciones menores, han coincidido de repente, y casi a la vez, las protestas estudiantiles con las de los sindicatos, en las que seguramente el 15-M estará más que presente. Sólo puedo decir que parece que se avecina una primavera calentita en nuestro país.
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