Catalanes. Sólo la mención de esta palabra hace que los neocon de nuestro país pongan sus mentes neo-liberales en alerta. Por el otro lado, los catalanistas se limitan a gritar desde su ''país'' que su nación es milenaria y su idioma, así como su cultura, también lo son.
Este es sin duda, uno de los temas más espinosos de la actualidad española, aunque, en mi opinión, no es más que un tabú creado por los medios de comunicación.
Lo primero que hay que entender es que si existe hoy el catalanismo es porque desde el gobierno central se apoya. Y esto se hace mediante la Ley Electoral.
En general, los partidos mayoritarios, que llamaré PPSOE, se intercambian en el poder más o menos cada ocho años. Nuestro sistema político es así, pero de eso ya hablaré otro día. Lo importante es que a pesar de la inutilidad del otro partido, el candidato ganador normalmente no tiene tanta carisma como para llegar a la mayoría absoluta ni de lejos. Entonces, para llevar a cabo sus presupuestos y sus leyes, le quedan varias alternativas: obviamente no puede contar con la oposición, y los partidos minoritarios nacionales como Izquierda Unida también se oponen a su gobierno. Sólo quedan los nacionalistas.
¿Cómo potenciar los partidos nacionalistas, entonces? Usando la Ley Electoral, haciendo que el voto de catalanes y vascos valga más. De esta manera, se da que Izquierda Unida obtuvo el 6,92 % de los votos y tuvo 11 diputados, mientras que CIU obtuvo el 4,17 % y 16 diputados. La excusa de todo esto es que de esta manera, todos los grupos políticos pueden tener una representación en el congreso y no ser discriminados por ser menos, pero eso es una tontería, ya que en principio, España debe funcionar como una única nación, y no potenciar los intereses de unos por encima de los otros. Pero lo importante es que, así, el PPSOE puede seguir gobernando y haciendo sus leyes como le dé la gana simplemente dando concesiones a los nacionalistas. Y así ha sido desde Felipe González.
EL segundo apartado es desde el punto de vista de los catalanes. Y es que al fin y al cabo son ellos los que deberían ser los protagonistas de esta ''lucha'' creada por nuestros políticos y sus intereses. Voy a estudiar esto desde dos ángulos: uno es el de las razones que suelen darse para el deseo de independencia, y el otro es el deseo en sí de autodeterminación.
Los catalanistas parten de la premisa de que siempre ha habido una lucha entre catalanes y españoles. Esto es pura falacia. El nacionalismo catalán moderno apareció a finales del siglo XIX a causa del declive del Imperio Español. Un catalanista te nombrará entonces el Asedio de Barcelona de 1713, que fue la última batalla de la Guerra de Sucesión. Sin embargo, en esta lucha no hubo nada de nacionalismo. Lo que ocurrió fue que durante la Guerra de Sucesión la Corona de Castilla propuso a un candidato y la de Aragón (con capital en Zaragoza) puso a otro, y ganó el de Castilla. De esta manera, los barceloneses que lucharon en el asedio de su ciudad no lucharon por la independencia, sino por su candidato al trono de España.
De la misma manera, durante la Edad Media tampoco existió un nacionalismo en Cataluña. Existía la Corona de Aragón, que englobaba Aragón, Valencia, Cataluña y Baleares. Cataluña ni siquiera existía como reino, sino que era un conjunto de ducados y condados que a veces ni siquiera se ponían de acuerdo entre sí.
Por otro lado, también se dice que el gobierno central español (¿y los andaluces?) roban al estado catalán. Esto también es falso, básicamente por los beneficios que tienen Cataluña y el País Vasco al apoyar las leyes del PPSOE.
Sin embargo, una cosa es cierta, y es que en muchos catalanes se ha establecido el deseo de independencia. Dan igual las razones, ellos siplemente quieren ser independientes, y eso sólo se puede cambiar desde la educación.
Y es que uno de los errores que cometió el gobierno español fue dar la autoridad de educación a las autonomías, de manera que en los colegios catalanes se puede dar una versión de la historia que no es cierta.
Yo apoyo cualquier clase de lucha contra la opresión, pero el de Cataluña no es uno de esos casos. No es más que otro síntoma de que España no va bien, y de que nuestros políticos no son sólo inútiles, sino que encima son egoístas, de manera que anteponen sus intereses a los de España.
Tampoco son excusables los catalistas que, al intentar argumentar su causa, distorsionan la historia, y mienten, perdiendo, para mí, todo apoyo posible.
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